El hotel aún utiliza llaves tradicionales para las habitaciones, con una plaquita que tiene el número y el nombre del hotel, lo cual no es muy seguro ni práctico comparado con las tarjetas modernas. Además, las paredes parecen bastante delgadas: se escuchaba todo lo que pasaba en la habitación de al lado. En general, el lugar necesita una renovación para estar a la altura de lo que se espera hoy en día.