El hotel necesita un buen mantenimiento, había mucha humedad en las paredes que hacía que la habitación tuviera un olor muy fuerte, y en vez de ponerle solución le meten una mano de pintura encima. Además tiene una plaga de cucarachas. Las instalaciones externas también descuidadas. Lo bueno fue el desayuno. Una pena porque tiene una ubicación estupenda frente a una playa preciosa.