Buen trato, personal agradable. Pero cuando cogí el bufé, no pensé que iba a ser tan mediocre.
Solo comida fría, a excepción de una tortilla de patatas que sería calentada en microondas. Nos reiteraron que no tenían cocina. No recomiendo coger el alojamiento con desayuno.
Bien ubicado para comercios y conexiones, pero no es un entorno idílico o relajado. Las paredes son muy finas. Mucho ruido. Se escucha todo.
Tres estrellas muy justas para la media española.