Ni la ducha ni el lavabo tenían ninguna repisa para colocar cosas (esponja, cepillo dientes, champú, etc.)
El sitio reservado para la ropa era como una especie de armario pero sin puertas.
En vez de una mesa pequeña, había una tabla que se abatía mecánicamente pero quedaba bastante inclinada para poderse utilizar adecuadamente.