Al llegar el primer inconveniente fue que me cobraron la estadía con tarjeta, habiendo sido pactado en efectivo al llegar. Luego no tenían habitación (pero la cobraron igual), por lo que me mandaron a una habitación al Marriott. A la mañana quise ducharme y no funcionaba la mezcladora de agua caliente, salía fría, por lo que tuve que mudarme nuevamente a una habitación enorme, pero que claramente no estaba preparada aún para hospedarse. Les pedí que me contraten un taxi para las 16:15 hs, que al llegar el momento no estaba contradado y tuve que pedir uno de urgencia y carísimo, con el que casi pierdo el avión.