El personal fue lo mejor de mi estadía. Todos fueron amables, pacientes y muy profesionales. Me saludaban varias veces al día con una actitud genuina, se tomaban el tiempo para escuchar y nunca hacían sentir que mis pedidos eran una molestia. Incluso me permitieron dejar una cuenta abierta para las comidas, lo cual me ayudó bastante. El servicio superó mis expectativas para un hotel de este rango en Perú.
La habitación era amplia y cómoda, con una cama grande, ropa de cama limpia, escritorio y minibar. El aire acondicionado funcionaba bien, aunque el sistema se siente algo antiguo. El baño era normal, aunque a veces había un leve olor en el inodoro.
Me gustó mucho el diseño abierto del hotel, con un espacio central y techo de vidrio que deja entrar bastante luz natural, aunque el ruido se puede escuchar durante el día. El restaurante también destaca, con un desayuno buffet variado y varios platos a precios razonables, como lomo saltado y otras opciones caseras.
Además, hay tiendas tipo Oxxo a una cuadra, lo cual es bastante práctico. En general, me sentí cómodo y bien tratado. Solo por el servicio, volvería sin dudarlo.
¡Muchas gracias por cuidarme tan bien!