Es un buen y lindo hotel con habitaciones cómodas. reservamos una noche para descansar de la ciudad y usar la alberca pero no se pudo utilizarla ya que la piscina es demasiado pequeña para la cantidad de huéspedes que había. Estaba repleto de niños corriendo y haciendo clavados, además había un niño mayor en pañal adentro de la alberca, todas cosas que según el reglamento que nos dieron no están permitidas. Me pareció exagerado que un guardia nos pidió que no tomar unos Electrolitos que teníamos ya que eran bebidas ajenas a la empresa, entiendo cuando prohíben la entrada de bebidas alcoholica del exterior pero pedir que no tomemos ni tengamos botellas de electrolitos orales en el área de la alberca es ridículo sobre todo en verano con más de 40 grados. Deberían de tener horas especiales para solo adultos en la piscina, haría todo más cómodo y justo, ya que las familias invaden todo el lugar y no dejan a los otros huéspedes disfrutar. Éramos más de un 10 adultos en el jacuzzi ya que era el único lugar disponible y todavía querían entrar niños a jugar a ese lugar. No me volvería a quedar aquí, los precios de expedía estaban bien pero en el hotel era carísimo.