Elegí esta ubicación en vez de otras más cercanas a la frontera por la alberca y el gimnasio, sin embargo, los dos primeros días que estuve, el acceso a la alberca tenía un letrero de que estaba en mantenimiento o fuera de servicio. No fue sino hasta el tercer día que me acerqué a preguntar y me comentaron que no, que estaba funcionando bien, cosa que nunca habría sabido porque el letrero indicaba lo contrario.
De los 4 días que estuve, el elevador nunca estuvo activo y llámenme exigente pero de las amenidades básicas que encuentro en hoteles son botellas de agua, aunque sea de Costco, pero aquí te las vendían a un precio elevado.
En un dato relacionado, el shampoo era tan malo, te dejaba el cabello tan seco que parecía que era a propósito para que bajaras a comprarles de los que ellos ofrecían en su tiendita.
El gimnasio solo consta de 2 caminadoras y un set de mancuernas, no cuentan ni con yoga mat. Parece que rara vez se meten a limpiarlo porque el piso estaba lleno de tierra, basura y demás.
Si vienes por uno o dos días al Consulado, la ubicación y el servicio del staff es excelente, no se pide más, pero si vienes por más días, reconsideraría quedarme aquí. En lo particular no regresaría, específicamente por el elevador y la suciedad del gimnasio.