El personal es muy amable, el lugar súper limpio, cuidado. Siempre tenianos alguien dispuesto a ayudarnos. Una mención especial para Félix quien nos ha aconsejado, ayudado durante la estadía. La habitación estaba muy bien la verdad superó nuestras expectativas.
Los atardeceres en el lugar son increíbles.
Cosas a tener en cuenta, si tenés algun impedimento para subir escaleras, o calles empinadas, lo tendría en cuenta, es lo único que podría complicar la estadía en el lugar, dado que para ingresar hay que subir o rampa o escaleras. Y si te manejas caminando también la posada está ubicada a una cuadra de la avenida principal pero esa cuadra es empinada.