Llegamos a la habitación y en 10min tuvimos que matar tres arañas en el baño (estanterias baño, ducha y toallero). La habitación es preciosa, pero necesita una limpieza a fondo, no solo de pasar la aspiradora como decia el dueño que hacia. Teniamos tres noches pagadas y nos fuimos tras la primera noche, aunque perdieramos el dinero de la reserva y tuvimos que buscar otro hotel deprisa y corriendo.
Las toallas huelen a viejo, necesitan un cambio. Ademas en la web, se indicaba cambio de toallas diario y alli nada mas llegar pone un cartel que las cambian cafa 3-4 dias según reglamento de este tipo de alojamientos
La cama es de 1,80 de largo; yo mido 1,92 y me salia de gemelos para abajo (jamas iria en invierno)
Los dueños se pensaban que queriamos que nos devolvieran el dinero y tan solo quisimos hacerle una crítica constructiva, pues fuimos nosotros los que perdimos casi 200€, mas el nuevo hotel que tuvimos que coger a última hora.
Lo unico bueno la ubicación y desayuno
Es una pena que en este tipo de reservas no exista ninguna herramienta que proteja al cliente, pues se te queda cara de tonto y encima toca perder el dinero