El hotel está en una de las mejores ubicaciones para disfrutar la gran vista hacia Taxco; puedes ver Santa Prisca, el atardecer y las luces de noche. Además, el hotel es hermoso, los cuartos son espectactulares, espaciosos y con una gran distribución. Pero sobre todas las cosas, el personal nos hizo sentir como si fuéramos los únicos huéspedes ahí, atendiendo puntualmente cada necesidad, con la mejor actitud posible.