El trato de los chicos de la recepción fue muy cálido. La habitación estaba impecable, las camas cómodas y la decoración, muy agradable. Mis hijos y yo dormimos muy bien. El hostal se encuentra a unos 10-12 minutos a pie del zócalo de Oaxaca. Lo único que no me encantó, fue que está ubicado en una zona que es solitaria por la noche.