El hotel es como un camping con bungalows, aunque estos son de construcción. Las habitaciones son amplias, aunque en momentos de frío la calefacción es insuficiente. El servicio de shuttle funciona muy bien. En el restaurante no pudimos cenar ya que nos dieron de espera unos 15-20 minutos (no había nadie cenando, apenas un par de mesas) y fuimos a otra parte. El desayuno muy correcto.