Personal de recepción muy amable. Pésima conexión a Internet, en el móvil la conexión a veces era intermitente y con el ordenador fue imposible conectarse, a pesar de que se comunicó en recepción, no se solucionó el problema, nunca hemos tenido problemas de conexión en ningún otro hotel en el que nos hemos alojado. Fuimos para desconectar y relajarnos pero los portazos continuos en el pasillo durante todo el día lo hacían muy difícil. La limpieza de las habitaciones en general bien pero cuando llegamos en la puerta del armario de nuestra habitación se veían unas salpicaduras muy visibles de chocolate o algo parecido y permanecieron allí durante toda nuestra estancia, deberían cuidar más este tipo de detalles al tratarse de un hotel con un precio medio por noche superior a los 100 € y más aún en los tiempos que corren.