Cumple con todo lo que ofrece. Recámaras limpias, variedad de restaurantes para elegir, albercas en buen estado. No está a pie de playa y no tiene bonita vista, pero se sabe desde la descripción. El club de playa no está tan lejos, aunque es pequeño y se llena muy rápido, pero si vas a primera hora alcanzas buen lugar y puedes disfrutar todo el día. Todas las personas que brindan un servicio (meseros, botones, recepcionistas) son muy amables, a pesar de estar desbordados y lidiar con todo tipo de gente, mantienen la cordialidad y la sonrisa. Yo más bien calificaría mal a varios huéspedes, que dejan la basura donde sea, tienen mala actitud, se meten en la fila, meten a niños en la alberca solo para adultos, llevan bocinas a todo lo que da, etc. Si vas con una actitud respetuosa y ves que todo mundo está haciendo lo mejor que puede, organizas bien tus tiempos, haces reservas en los restaurantes, la pasarás bien aún en temporada alta. Recomendaría pagar el todo incluido ya que los precios de carta están muy elevados. En los restaurantes puede que lo valga, en el club de playa Scala no mucho porque la comida es bastante mala. Solo vale la pena la botana de parrilla (hamburguesas, alitas), los mariscos no. Las bebidas un poco escuetas y no sabes qué marcar de licor le ponen y aunque según puedes elegir, tienen tanta gente que se terminan revolviendo los pedidos. Igualmente los meseros de ahí son muy amables. El mar ahí está muy lindo, te puedes meter bien, para toda la familia.