Una de las principales razones para escoger este hotel fue que tenía transporte gratuito desde/hacia el aeropuerto. Me quería evitar las largas filas para tomar taxis. Llegamos a la 1:37 pm a la oficina del hotel en la Terminal 2. Nos dijeron que cada media hora llegaba el transporte. No fue así. Tardó 1 hora 15 minutos en llegar. Y no, no había protestas, manifestaciones, ni bloqueos que obstruyeran el tráfico ese día.
Las instalaciones están bien. Modernas y limpias. Lo que no me gustó es que la regadera está separada del baño. Si compartes el cuarto no tienes privacidad para cambiarte antes/después de bañarte.
A la mañana siguiente, no hubo internet/WiFi. Ni siquiera la televisión funcionó porque es señal por internet.
En fin, no me quedó buen sabor de boca y dudo volverme a hospedar en este hotel.