Comienzo con el parking; super pequeño, uno no se podía ni bajar bien del carro.
El Sofá cama estaba imposible para dormir, se sentían los muelles.
Las sabanas estaban tan duras que raspaba la piel.
La piscina super pequeña.
En la nevera de la habitación ponen sodas, dulces y galletas y en NINGÚN lugar dentro del cuarto dice que te los cobrarán, pensé que como mi habitación era luxury lo incluía pero luego verifiqué mi cuenta y me habían retirado casi $50, cuando llamé para saber de que había sido me indican que fue por los dulces que me comí, a lo que le indiqué que nunca nadie me dijo que me los cobrarían pero el joven que me atendió dice que al momento de hacer check in lo dice en los links que te hacen llenar cuando llegas. Los cuales son EN INGLÉS y yo no hablo inglés. Para mi era imposible saberlo porque nunca me ofrecieron llenar la información en español estando en PUERTO RICO. Es una pena que se aprovechen así de las personas.
Otra cosa que puedo añadir es que en mi habitación se escuchaban ruidos fuertes a las 11 o más de la noche, los que estaban trabajando a esa hora no tienen consideración con los huéspedes.
Lo unico bueno fue el desayuno que estaba rico y algunos del staff eran amables. NO es un hotel de lujo y lamentablemente NO lo recomiendo.