El lugar es bonito, el desayuno es aceptable y el personal fue amable. Mi único inconveniente fue el ruido; al ser un lugar rústico los techos de los cuartos en planta baja comparten todo el ruido de las personas que estén arriba. La mayoría de la gente en Cusco va a algún tour que empieza 4 o 5am, así que poder dormir un poco más tarde de eso fue difícil.