Nos quedamos, mi esposo, mi hija y yo una semana en el hotel y todo muy tranquilo. El hotel está bien ubicado, las camaristas y los recepcionistas muy atentos, el desayuno buffet excelente y las habitación limpia y cómoda. Solo no nos gustó que la habitación no contara con refrigerador y que el piso de madera alrededor de la piscina se veía y sentía muy desgastado, hasta temiamos caernos. Como observación creo que sería conveniente que los recepcionistas aprendan inglés porque mi esposo no habla español y yo debía traducirle todo.