Ideal para una escapada romantica. En el corazon del montseny, tiene preciosas vistas a las montanas desde cualquier rincon, incluso desde la habitacion. En el restaurante todo estaba buenisimo, sabor y presentacion. El personal muy atento y servicial. El unico handicap, la carretera de acceso, con baches y muy empinada. Sin duda lo recomiendo!