El hotel está muy lindo, tal cual se ve en las fotos, el cuarto está realmente muy pequeño, pero las camas son cómodas y la ubicación inmejorable, a unos metros de la estación del metro Diagonal y paradas de autobús, a unas cuadras de Passeig de Graçia, la pedrera y casa Batlló, muchos lugares donde comer. Nos gustó mucho!