La ubicación perfecta para conocer Centro Histórico de Veracruz, todos los museos y paseos a unos cuantos pasos. Tener el malecón a unas cuadras, es muy grato. Al pie del hotel esta la ruta más importante de transporte público y taxis para conocer todo el malecón, zona norte del Veracruz; hacer camino a Boca del Río y Antón Lizardo. La propiedad antigua te hace sentir en el Puerto histórico de Veracruz y no solo en otra ciudad antigua de México. El Zócalo a tres calles es sensacional. El mercado también te queda cerca y por la noche la vida nocturna está cerca sin estar la fiesta el pie de tu ventana. El cuarto lo puedes obscurecer totalmente y dormir muy bien. Existe un poco de ruido exterior pero muy tolerable aún para una persona con sueño ligero. El cuarto es cálido pero lo puedes convertir en una hielera si así te gusta, el clima de la habitación lo permite. La limpieza del cuarto muy bien. La ropa de cama limpia y las toallas limpias, no huelen a nada, eso indica limpieza. En la entrada del hotel hay un patio interior donde puedes pasar un muy bien rato refrescándote como si fuera el patio de tu casa. Las personas que te reciben y te atienden, totalmente amables y gustosos de darte información de lugares para comer. En la parte de arriba también existen mesas donde te puedes resguardar del intenso sol del Puerto. Es muy agradable tener un pequeño balcón hacia la calle, te asomas y estas en pleno centro del bello puerto. Ya quiero regresar al hotel.