El cuarto y el baño me encantaron. Tiene una cocina pequeña, una salita, balcón; es muy agradable, moderno y cómodo.
La razón por la cual no pongo cinco estrellas es porque el staff no me pareció amable. No están entrenados para hotelería. No saludan, no ayudan, no son hospitalarios como caracteriza a los mexicanos. Y aunque el desayuno está incluido y se sirve en el rooftop, que es muy agradable, las señoritas que atienden no son amables ni comunicativas, y tampoco están entrenadas.
Una de ellas estaba comiendo y cocinando al mismo tiempo. La única persona amable y risueña fue Adel.
Por lo demás, me gustó el hotel. Tomar en cuenta que hacen limpieza cada 7 días, y si quieres que limpien diariamente, es un servicio pagado