El estado general del hotel dejaba bastante que desear. Moquetas de los pasillos muy sucias (manchas), suelo de habitación en terraza (no tarima según fotos), bastantes desperfectos de pintura, molduras de armarios, accesorios de baño y mampara que se descolgaba, uno de los somieres mejor no usarlo si no te querías despertar con el baile autónomo que tenía con su correspondiente ruido cuando te movías… pasillos de las habitaciones con fuerte olor a comida… un despropósito de hotel. Eso si: el personal super amable y servicial.