La ubicación es inmejorable, a tres cuadras y media de la Plaza Catalunya, de El Corte Inglés y a dos cuadras del Paseo de Gracia, la avenida principal de tiendas y boutiques de lujo. El cuarto es pequeño, pero si vas a pasar todo el día fuera paseando, como fue mi caso, eso es lo de menos. El desayuno es variado y de buena calidad. Lo mejor es la atención amabilísima y servicial de todo el personal. Muy recomendable