Estuvimos encantados con el hotel, admiten mascotas sin ninguna pega, está a la orilla de un río perfecto para bañarse, las habitaciones muy limpias y equipadas con una pequeña cocina y nevera grande. El personal muy amable. Las pizzas del restaurante están muy buenas para salir del paso y cenar un par de noches, el buffet de desayuno aunque poca variedad todo muy bueno y fresco. Sin duda es un hotel que recomendaríamos para unos días de desconexión ya que está en medio de la naturaleza. Los pueblos cercanos bonitos y pintorescos