Mi experiencia fue bastante decepcionante, principalmente por un tema administrativo que considero básico: la facturación.
Antes de mi llegada, contacté al hotel vía WhatsApp para confirmar si podían emitir factura fiscal, ya que realicé la reserva a través de Expedia. Expedia fue muy claro en que ellos no emiten facturas fiscales y que esta responsabilidad recae en el hotel. Incluso compartí evidencia de esta conversación con el hotel.
Desde un inicio fui transparente: si no podían facturar, prefería hospedarme en otro lugar. Me comentaron que lo revisarían, pero nunca me dieron respuesta. Al momento del check-out, simplemente me dijeron que no hacen facturación, lo cual me parece una falta de seriedad y seguimiento total.
Además, la atención en recepción fue poco profesional. Insistían en que debía resolverlo con Expedia, a pesar de que ya había aclarado ese punto previamente. Incluso la gerente no se encontraba en el hotel en horario laboral (lunes cerca de las 11 am), y aunque hablé con ella por WhatsApp, quedó en dar seguimiento y nunca volvió a responder.
El hotel no lo considero de lujo.
El día de llegada, al regresar por la noche, estuvimos aproximadamente 10 minutos tocando la puerta sin que nadie abriera, hasta que tuvimos que llamar por teléfono.
Solicitamos plancha y burro con anticipación, no llegaron a tiempo y tuvimos que volver a pedirlos.
El equipo (plancha y burro) estaba en mal estado.