El desayuno era fresco, variado y de buen sazón, con opciones frías y calientes; la ropa de cama y toallas en excelente estado y limpias; el personal es amable, eficiente y solícito; como llegamos antes de la hora del check in, nos guardaron sin problema las maletas; la zona alrededor tiene vida comercial diurna y nocturna, con la Glorieta de Los Insurgentes y sus estaciones de Metro y Metrobús a sólo una cuadra, lo que la hace muy accesible y conectada por transporte público. En general, el hotel era silencioso.