La habitación está limpia, aunque el drenaje de la regadera deja escapar olor, le falta una trampa; el personal es amable y atento, las camaristas dejan las habitaciones limpias y son cuidadosas con los objetos que se dejan en la habitación; el desayuno es completo e incluye huevo, chilaquiles, embutidos, queso, pan, frita, jugos naturales, granola, cereales, waffles y café.