Cuando viajo por negocios normalmente busco un hotel de cadena reconocida para que pueda hacer mi estancia más eficiente. Sé que voy a pasar poco tiempo en el hotel, pero necesito que ese tiempo sea cómodo y eficiente. Este no fue el caso. La propiedad presentaba un nivel de deterioro tan amplio que comprometía el confort. El control de acceso general estaba roto, por lo que tenías que esperar a que te abrieran; en mi habitación los contactos eléctricos no funcionaban bien. De tres contactos, únicamente uno podía utilizarse, el resto estaba tan flojo que no cargaban. La lámpara principal de la recámara estaba fundida, por lo que tenían que usarse las secundarias o la del baño. La puerta de la regadera no sellaba, por lo que cada vez que te bañabas, el baño quedaba parcialmente inundado. El cuadro de decoración estaba roto. El último día de mi estancia, el servicio de televisión satelital se desconectó, por lo que no tuvimos; la explicación fue que era algo generalizado. Ignoro si era generalizado en varios pisos, en la zona o en la propiedad. Independientemente de que estaban abiertos a cambiarme de habitación, el cuarto en el que me colocaron no estaba en condiciones de recibir a un huesped, lo que muestra problemas de origen. El personal fue muy amable siempre, pero no podía resolver estos temas. Espero que pronto corrijan estas soluciones, porque, definitivamente, es una propiedad a la que no pienso regresar, ni en esa ciudad, ni en otras.