Se encuentra muy cerca de Paseo Montejo, aproximadamente a 5 minutos caminando. La habitación cuenta con frigobar; sin embargo, este deja de funcionar cuando no estás en la habitación, ya que para que haya electricidad es necesario insertar la tarjeta de acceso en el dispositivo que activa la luz. Esto fue un inconveniente para nosotros, ya que elegimos el hotel con la intención de almacenar alimentos debido a que nuestros tours salían muy temprano.
En cuanto al agua, sí hay agua caliente, pero para obtenerla es necesario abrir la llave desde la posición central; el lado izquierdo corresponde al agua fría y el derecho a una temperatura tibia.
El aire acondicionado está ubicado debajo de una de las camas. Además, expulsa el aire con bastante intensidad, lo que nos llevó a utilizar únicamente una de las camas.
Notamos la presencia de algunas hormigas en el tocador y en la mesa donde se encuentra el frigobar. No eran muchas, pero es importante tenerlo en cuenta, especialmente al dejar alimentos.
La limpieza fue excelente; el personal tenía detalles como figuras con las toallas y el papel de baño, por lo que en ese aspecto no tenemos ninguna queja. La habitación era amplia y contaba con balcón con vista al jardín.
Durante nuestra estancia, llegaron diariamente grupos de turistas que hablaban muy fuerte, desde la 1 a.m., lo que afectaba el descanso. Considero que esto no es responsabilidad directa del hotel, sino de los huéspedes.