Hostal reformado cómodo, limpio y en buena ubicación para poder ir andando a la playa, restaurantes...
Eso sí, no nos olvidemos de que es un hostal y además antiguo: paredes de "papel" y puertas muy antiguas que hacen que si a los de la habitación de al lado les da por ponerse a hablar de madrugada puedas seguir su conversación sin problemas... Y ya lo de dormir para otro día. Hay que tener suerte con los vecinos.