Un entorno muy agradable. Buén desayuno. Rubén, su dueño, muy atento. Habitación con balcón a la calle. Descanso muy bueno. Comida excelente en el restaurante del establecimiento.
Nos gustó la comodidad y localización de la Posada. Las habitaciones están decoradas muy bonitas aunque el baño es un poco incómodo, podrían realizarse pequeños cambios que mejorarían la comodidad dado su espacio tan reducido (como cambiar el lavabo por uno de menor tamaño, pues no se requiere uno tan grande).
La comida está muy rico, es un lugar muy acogedor en general.
Trato profesional y muy amable. Limpieza y mantenimiento de la habitación e instalaciones, a un nivel excelente.
El servicio en el comedor es amabilísimo y los menús son de excelente calidad, así como el desayuno.
Realmente una grata sorpresa y una experiencia agradable. El personal y la dirección trasladan su entusiasmo y calidad en cada una de las facetas de su trabajo.
Si se añade que la comarca nos encantó y que el establecimiento está en un lugar estratégico que permite el acceso rápido y cómodo a todos los recorridos recomendados, es lógico que resulte una estancia difícilmente mejorable.