Hotel un poco apartado del centro pero perfecto para visitar Florencia con tranquilidad. En 15-20min a pie se llega al Duomo. El edificio es muy bonito, habitaciones bien cuidadas, ascensor un poco lento, pero funcionaba bien. Desayuno muy variado y de calidad muy buena. La zona es tranquila y con multitud de restaurantes de mucha más calidad que en el centro, sin tanto turisteo