Al hacer el check-in te mandan a otra recepción para colocarte las pulseras y realmente es una trampa para ofrecerte un desayuno y venderte sus servicios y que pierdas toda la mañana, además si decides no ir te llaman a tu habitación e interrumpen tu descanso.
De ahí en fuera el hotel es muy bonito y el servicio del personal es excelente.