El servicio del personal en general fue muy bueno; sin embargo, tuvimos algunos inconvenientes durante nuestra estancia. La entrega de las habitaciones tomó más tiempo del habitual: la primera estuvo lista alrededor de las 4:00 p.m. y la segunda aún más tarde. De hecho, no pudimos ocuparla sino hasta aproximadamente las 8:00 p.m., ya que teníamos un compromiso.
Además, una de las habitaciones presentaba un fuerte olor a drenaje.
Llevé a mi mascota y pagué un cargo adicional de $1,200. Me informaron que colocarían una camita y un bebedero, pero estos nunca fueron proporcionados.
Como punto positivo, destaco la seguridad del hotel y la amabilidad del personal. Solo recomendaría prestar mayor atención a estos detalles, ya que influyen directamente en que la experiencia del huesped.