Nuestra estancia en el Ashling Hotel Dublin fue excelente. Su ubicación es ideal: está justo frente a la estación de tren Heuston, lo que facilita mucho los traslados, y además se encuentra a poca distancia de lugares emblemáticos como la Guinness Storehouse y la destilería Jameson. El hotel es cómodo, bien atendido y perfectamente situado para explorar Dublín caminando.