Al llegar al hotel había un grupo de universitarios que se apropiaron de la piscina poniendo música a todo volumen y como no había guardia en la piscina estaban tomando alcohol. Llego llegamos al cuarto, no habían cobijas, solo sábanas, ni siquiera botellas de agua, el tapón de la tina de baño no servía, bueno, nos metimos a nadar como pudimos, el agua helada y llena de basura y abejas y avispas por que la red de la piscina que atrapa residuos no servía, luego vamos al gimnasio, oxidado, ni siquiera limpio aunque no revisé si servía la caminadora, eso no estoy segura. Pedimos cobijas, nos dieron harapos que parecían tapetes, mañana siguiente, desayuno insípido, servicio muy lento, 30 minutos esperando un huevo con frijol y unos chilaquiles, ni siquiera estaba lleno el restaurante, el café sabía a tierra y nunca entregaron el plato con fruta. En fin, no tienen suficiente personal aunque es pasable pero no agradable.