En general está muy bien, es un hotel pequeño, nos entregaron la habitación un poco tarde pero fue por que nos regalaron una mejor categoría ya que solo íbamos una noche, la habitación tenía unos detalles pero nada grave.
El servicio de Alexis es fenomenal, nos llevó una botella de vino espumoso a la habitación y su trato siempre fue cordial, un gran colaborador del hotel.
La comida es buena pero no la mejor, el bar vale muchísimo la pena, el bartender Ricardo hace las mejores bebidas.
Solo recomiendo que en la playa y en las habitaciones Swimup pasen meseros ya que no hay manera de conseguir tragos al menos que vayas al bar de la alberca a cada rato, lo que afecta la experiencia.