Nos parece inaceptable que en un hotel de esta categoría y con los precios que cobran por desayuno, no tengan jugos naturales, sino de botella. Absolutamente todos los jugos son industrializados, lo cual no sucede en hoteles de la misma categoría (incluso de menos estrellas o más económicos). Eso también se nota en algunos de los alimentos (los hotcakes, por ejemplo, acartonados, lo que hace suponer que no eran hechos desde cero, sino de caja y marca de baja calidad).
Las habitaciones son sumamente cómodas y silenciosas. El único pero es que el mobiliario y las alfombras presentan deterioro que no ha sido arreglado (puertas del clóset que no cierran, alfombra carcomida en algunas esquinas, etc). También podrían mejorar el hecho de que las cortinas no cierran por completo a los lados, es decir, si se corren hacia la izquierda, la luz se filtra por la derecha y viceversa, así que la luz del exterior da directamente sobre la cama. De nuevo, detalles que sí son cuidados en hoteles de la misma categoría y precio.
El personal es sumamente amable y servicial. Fue lo mejor del hotel.