Nuestro único problema es que el wifi nunca funcionó, y que el elevador era algo confuso de usar porque en ocasiones parecía sobreescribir en caso de que hubiese más de un piso. El diseño de la puerta del escusado fue algo malo porque se abre hacia adentro.
Fuera de eso el personal fue muy amable, la habitación estaba muy limpia, la regadera muy buena y la cama muy agusto