Me hospedé en este hotel dos veces en mi viaje a Cusco. Del 6 al 8 de mayo y del 9 al 11 de mayo. En ambas reservas canjee una noche "de regalo" y pude observar una animadversión de la persona que me atendió en el mostrador, al grado que habiendo pedido en cada caso una habitación en piso alto, con vista, en la primera reserva me asignaron una habitación oscura en una especie de sótano, con vista a la cocina, cosa que me pareció bajo, por el monto del pago que se hizo, aún considerando la noche "de regalo", la cual en realidad no es tal, sino un premio a la condición de viajero frecuente.