Un hotel muy lindo, estilo antiguo. Escaleras, no ascensor. Cuenta con piscina con bar muy bien surtido, varias terrazas, dos restaurantes deliciosos y vistas hermosas, una ubicación privilegiada, en pleno centro; a unos pasos de la plaza, iglesia, mercado, bancos y cuenta con estacionamiento. Lo que más nos convenció fue la habitación con cama king size! Definitivamente volveremos.