Las habitaciones y el complejo son de lo mejor en relación calidad precio de la isla. Están a cinco minutos de la playa andando, pero por la tranquilidad que hay merece la pena. El personal es muy amable, aunque con el inglés justo.
Como puntos de mejora apuntaría la desorganización en el desayuno, se quedan sin platos, vasos, tazas enseguida y es necesario estar pidiendolo constantemente y la comida tampoco la reponen como sería necesario.