El hotel es bonito, las instalaciones están limpias y la comida es rica, eso suma mucho a la experiencia.
Sin embargo, hay varios detalles. La alberca de arriba se sentía con poco nivel de agua. En la habitación, la TV tenía el audio en mal estado y su ubicación no es la mejor, ya que está de lado.
El punto más importante es el ruido: al estar en la parte alta, el sonido de la ciudad se mete directamente a las habitaciones. Las ventanas y puertas no sellan bien, por lo que se escucha la música y las fiestas prácticamente toda la noche, sin lograr un descanso en silencio.
Si mejoraran el tema del aislamiento de ruido, sería un gran hotel