La atención en la llegada fue rápida y amable.
La habitación estaba limpia, ordenada, tal y como la describieron en el anuncio.
El personal es amable y servicial.
El desayuno era variado y abundante.
El sitio donde se encuentra hay muchos restaurantes pero todos cierran temprano y la zona queda bastante sola.
Y queda en una zona intermedia del centro histórico y otras zonas de interés turístico como el parque Ejido o el mercado de artesanías
Además queda relativamente cerca de dos estaciones de metro (Carolina y Ejido).
Recomendaría el hotel para turistas o gente que necesite trabajar unos días en Quito.