En su mayoría todo en orden, pero si algo que para mi es inaceptable es no contact con agua caliente en la regadera de manera normal y sin complicaciones, sobre todo en un lugar donde la temperatura mínima estaba a 9 grados durante nuestra estancia y el agua normal salía como cubo de hielo.
En 2 días (seguidos) me quede sin agua caliente a media ducha, comenzaba em agua caliente y a los 2 o 3 minutos de acababa y salía helada, me tube Que quedar con el agua apagada y con frio esperando aprox 10 min en lo que revisaban y volvían a activar algo para tener agua caliente.
En ambos casos pusieron al excusa de que "alguien había apagado el boyler por accidente", lo cual no tiene sentido qué suceda 2 veces en días seguidos, me suena más a que no tienen la capacidad suficiente de calentamiento de agua, algo que seguro afectó también a otros huéspedes.
Fuera de eso la ubicación es excelente, esta en el corazón del pueblo y a excasos metros de la oficina d e venta de boletos para Machu Picchu, así como de decenas de restaurantes, tiendas (bodegas) y farmacias.