El personal de recepción fue súper amable y agradable, pero el personal del restaurante miki miki y del restaurante otemanu, fueron poco simpáticos, mal educados , desagradables y poco profesionales, además del mal servicio, cada vez que preguntamos algo sobre la comida o la lista de vinos, no tenían ni idea, haría falta capacitarlos o cambiar de empleados directamente