Cero seguridad. Las habitaciones de la planta baja y los baños huelen a alcantarillado. El hedor es insoportable. La nevera infectada con cucarachas... Las sabanas y mantas con tufo a falta de limpieza.... Y la lista continúa y continúa
No hay personal en el hostel salvo 3 horas por la mañana y otras tantas por la tarde.
Lo unico bueno es el personal: educados, profesionales, y empaticos. Cabe destacar a Nacho quien da un trato exquisito a todos y cada uno de los huéspedes.
Todo lo demás en este mal llamado hotel es de pesadilla que tuve que sobrevivir por 10 dias por razones medicas.