Manchas en la cama, pelos en las sabanas, pedimos cambio de habitación y con mala cara nos dieron otra.
Tuvimos que volver a bajar porque no iba el wifi, el telefono para llamar a recepcion no funcionaba y cuando dijimos qué mala suerte con todo y que no esperabamos esto, nos respondió la filipina de pelo corto: bueno ya os hemos cambiado de habitacion no? Hablaremos de este hotel, pero para no volver.
El desayuno no se lleva ni un 6.