El hotel es un edificio antiguo con valor histórico, incluso incluido en los tours de la ciudad como parte de su cultura. Sin embargo, no es accesible para adultos mayores, ya que la entrada cuenta con escaleras para llegar al lobby, y para el área de desayuno es necesario bajar aún más escaleras.
El personal fue amable durante toda la estancia. En cuanto a la habitación, la temperatura no se puede regular de manera individual, por lo que resultó bastante fría.
La ubicación es conveniente, ya que el autobús turístico pasa prácticamente al lado del hotel.